Hola. Es una excelente pregunta y un cambio muy común en repostería. Para calcular esto con precisión debemos fijarnos en el área de la base de los moldes.
Un molde de 24 cm de diámetro tiene una superficie de unos 452 centímetros cuadrados. En cambio, dos moldes de 18 cm de diámetro suman en conjunto unos 509 centímetros cuadrados (unos 254 centímetros cuadrados cada uno). Esto significa que la capacidad total de tus dos moldes nuevos es apenas un 12 por ciento mayor que la del molde original.
Por lo tanto, puedes repartir la masa exactamente a la mitad (un 50 por ciento en cada molde, idealmente usando una báscula de cocina para que queden iguales). Los bizcochos quedarán solo un poco más bajos que si hicieras uno solo de 24 cm, pero tendrán una forma y volumen perfectos para rellenar o decorar.
Respecto al tiempo de horneado, sí va a cambiar. Al haber menor cantidad de masa por molde y menor grosor, se hornearán más rápido. Mantén la misma temperatura que indica tu receta (habitualmente entre 170 y 180 grados), pero empieza a vigilar el horno a partir del 60 o 70 por ciento del tiempo original. Por ejemplo, si la receta original pedía 40 minutos, empieza a comprobar a los 25 o 30 minutos pinchando el centro con un palillo hasta que salga limpio.