Hola, AsadorNostalgico. Es una excelente idea para acompañar el asado, y entiendo perfectamente tu preocupación, ya que el calabacín tiene un porcentaje de agua muy alto y suele soltar bastante líquido al reposar y volver a calentarse.
Para evitar que te queden aguados al recalentarlos al día siguiente, el secreto principal está en controlar la humedad y el método de calor. En primer lugar, evita por completo el microondas o taparlos herméticamente con papel de aluminio mientras se calientan, ya que eso genera vapor atrapado y ablanda la verdura en exceso.
Lo ideal es recalentarlos destapados. Si vas a usar el horno convencional, precaliéntalo a 170 o 180 grados y colócalos en una bandeja, preferiblemente sobre una rejilla para que el líquido que puedan soltar caiga y no empape la base. Déjalos unos quince a veinte minutos hasta que el centro esté caliente y la superficie se mantenga firme.
Si prefieres calentarlos directamente en la parrilla del patio junto al asado, colócalos en una zona de calor indirecto con la tapa cerrada o sobre una plancha limpia a fuego suave, siempre sin cubrir. De este modo, el calor seco evaporará el exceso de jugo y mantendrán esa textura perfecta para compartir con la familia.