Hola, Manuel. Es un placer ayudarte con esto. No te preocupes, porque la cazuela de enchiladas no es más que una especie de lasaña al estilo mexicano, y prepararla con ingredientes totalmente naturales y de cualquier supermercado de toda la vida es muy fácil y rápido.
Para hacer la salsa casera sin conservantes ni cosas raras, solo necesitas triturar o sofreír en una sartén con un poco de aceite de oliva:
- 400 gramos de tomate natural triturado (o 4 tomates maduros cocidos y pelados).
- Media cebolla y 2 dientes de ajo bien picados.
- 1 cucharadita de comino molido, 1 cucharadita de pimentón (dulce o picante, según el gusto de tus nietos), un toque de orégano, sal y pimienta.
Deja reducir todo a fuego medio durante unos 10 minutos para que espese y se concentren los sabores.
Para el relleno:
- 400 gramos de pechuga de pollo cocida y deshilachada (o carne picada de ternera o pollo salteada en sartén).
- 1 lata pequeña de maíz dulce escurrido.
- 1 bote de alubias negras o frijoles cocidos, bien lavados y escurridos.
- Mezcla el pollo, el maíz y las alubias con 3 o 4 cucharadas de la salsa de tomate que preparaste.
Para el montaje:
- 8 o 10 tortillas de maíz o de trigo normales del súper.
- 200 gramos de queso rallado que funda bien (por ejemplo, mozzarella, gouda o emmental).
Pasos para el horneado:
1. Precalienta el horno a 190 grados con calor arriba y abajo.
2. En una fuente apta para horno (de cristal o cerámica), pon una capa fina de salsa en el fondo para que no se pegue.
3. Coloca una capa de tortillas cubriendo la base (puedes cortarlas por la mitad para adaptarlas a la forma de la fuente).
4. Añade la mitad del relleno de pollo y una capa de queso rallado.
5. Pon otra capa de tortillas, el resto del relleno, un poco más de salsa y otra capa de queso.
6. Termina con una última capa de tortillas, cubre con el resto de la salsa por encima y remata con abundante queso rallado para que gratine bien.
7. Hornea durante 20 a 25 minutos a 190 grados, hasta que el queso esté completamente fundido y dorado por los bordes.
Un consejo final: cuando lo saques del horno, déjalo reposar unos 5 o 10 minutos antes de cortarlo y servirlo. Así las capas se asentarán y podrás servir las porciones sin que se desmoronen. Seguro que a tus nietos les encantará.