Hola, Claudia. Con mucho gusto te explico cómo prepararlas paso a paso para que te queden crujientes por fuera, jugosas por dentro y con el queso bien fundido, además de cómo conservarlas en el congelador.
Ingredientes básicos:
- Tortillas de harina de trigo (o de maíz, según tu preferencia).
- Pechuga de pollo previamente cocida, desmenuzada o picada en trozos pequeños y sazonada a tu gusto (con sal, pimienta, ajo en polvo o comino).
- Queso que funda bien rallado o en hebras (mozzarella, gouda, oaxaca, manchego o cheddar).
- Una pizca de mantequilla o unas gotas de aceite para la sartén (opcional).
Preparación paso a paso en la sartén:
1. Calienta una sartén amplia a fuego medio-bajo. Si deseas un dorado extra, puedes untar apenas una gota de aceite o mantequilla en la base.
2. Coloca una tortilla en la sartén y déjala calentar unos 20 segundos para que se vuelva flexible y no se rompa al doblar.
3. Añade una capa de queso rallado solo sobre una mitad de la tortilla. Luego, distribuye el pollo encima y cubre con otra capa ligera de queso. Este detalle es importante porque el queso en ambos lados actuará como pegamento para que no se desarme.
4. Dobla la otra mitad de la tortilla sobre el relleno, formando una media luna, y presiona suavemente con una espátula.
5. Cocina a fuego medio-bajo durante 2 o 3 minutos por lado, dándole la vuelta con cuidado cuando la base esté dorada y crujiente y notes que el queso se ha derretido por completo.
6. Retira de la sartén, deja reposar un minuto sobre una tabla para que los jugos se asienten y córtala por la mitad para servir.
Cómo dejarlas preparadas y congelar:
Sí, se pueden congelar perfectamente y es una excelente opción para tener comida lista.
- El secreto principal es que el pollo esté completamente frío antes de montar las quesadillas, de modo que no suelte vapor ni humedezca la tortilla.
- Arma las quesadillas con la tortilla sin tostar, poniendo el queso y el pollo en su interior.
- Colócalas en una bandeja separadas entre sí con papel vegetal o plástico film para que no se peguen y llévalas al congelador durante un par de horas hasta que estén firmes.
- Una vez congeladas de forma individual, pásalas a una bolsa hermética apta para congelador, retirando todo el aire que puedas. Se conservan en perfecto estado hasta por 2 o 3 meses.
Para prepararlas cuando las vayas a comer, no es necesario descongelarlas. Simplemente colócalas directo en la sartén a fuego bajo y tapadas durante los primeros minutos para que el calor llegue al centro y funda el queso, y luego destapa y sube un poco el fuego para dorar la tortilla por ambos lados.
Espero que te sea de gran ayuda esta guía. Que te queden deliciosas y cualquier duda adicional, con gusto te ayudo.