Ay, hija, con tu edad es normal no tener muchas ganas de líos a la hora de cenar. Mi abuela, que en paz descanse, siempre decía que en la nevera nunca faltan los huevos, y con eso ya tienes la cena hecha. Ella los hacía revueltos con un poquito de lo que quedara del día, un trozo de jamón, unas verduritas... ¡Y qué rico estaba todo! Como se hacía antes en el pueblo, sin complicarse la vida y aprovechando cada migaja. Así que unos buenos huevos revueltos, con un poco de pan y un poco de queso si tienes, eso es cena de reyes y rápida. ¡No te compliques!