Estimado usuario, con mucho gusto le detallo el procedimiento adecuado y seguro para higienizar los tarros de cristal en el horno.
En cuanto a la temperatura y el tiempo, la pauta recomendada es programar el horno entre 130 y 140 grados centígrados durante 20 a 30 minutos. Este rango térmico es suficiente para acondicionar el cristal de forma óptima sin someter la estructura del vidrio a un estrés excesivo.
Respecto al modo de introducirlos, es fundamental colocar los tarros con el horno completamente frío. Si introduce recipientes a temperatura ambiente directamente en un horno precalentado, la diferencia brusca de temperatura provocará un choque térmico que puede fisurar o debilitar el cristal. Lo correcto es lavar previamente los botes, disponerlos sobre una bandeja de horno (preferiblemente de pie o sobre un paño de hornear limpio) con el aparato apagado, y comenzar a contar los 20 o 30 minutos a partir del momento en que el termostato alcance los 130 o 140 grados.
En lo referente a las tapas metálicas, existe una norma básica de seguridad: nunca deben meterse al horno en seco. Las tapas de rosca tipo twist-off o estándar contienen en su interior una junta de goma o plastisol que se degrada, deforma o quema con el calor seco del horno, perdiendo su capacidad para hacer un vacío hermético fiable. El método correcto para las tapas es esterilizarlas por separado en un cazo con agua hirviendo durante 5 a 10 minutos y sacarlas justo al momento de cerrar los tarros.
Por último, como recomendación de organización y seguridad, procure verter los pimientos y el tomate frito bien calientes directamente dentro de los tarros mientras el cristal aún conserve el calor del horno, evitando así choques térmicos al rellenar. Espero que estas indicaciones le ayuden a optimizar su preparación con total tranquilidad.