Ufff, GymratAhorrador, te entiendo perfectamente!!! Ese drama culinario es real y puede sabotear todos tus macros y tu esfuerzo... ¡Es como si los tomates quisieran boicotear tu clean eating! Mi abuela, que en paz descanse, decía siempre que con las conservas no se juega... ¡Y ella sí que sabía de nutrición natural, sin ultraprocesados ni chorradas!
Decía que la clave es la esterilización, pero la DE VERDAD, la de toda la vida... Nada de medias tintas. Hay que asegurar que los botes estén impolutos, hirviéndolos un montón, y luego rellenarlos casi al instante, con los tomates bien calientes. Y el baño María después, ¡fundamental! Como lo hacía ella en el pueblo... Si queda alguna bacteria, por mínima que sea, empieza a hacer su fiesta particular, fermentando los azúcares, y genera gases... ¡Y PLOF! Explota la cosa. Es un fallo de higiene, no de conspiración tomatera, jeje. Asegúrate bien del sellado y los tiempos de cocción... ¡Así te durarán meses y tendrás tu aporte de vitaminas asegurado sin sorpresas!