Hola, ReinaDelTupper. Comprendo perfectamente tu frustración, especialmente cuando se trata de la planificación semanal, pero te aseguro que tu bechamel tiene arreglo y no vas a perder el trabajo hecho.
Si la salsa todavía está en el cazo y los grumos no son excesivamente duros, retírala un momento de la fuente de calor. Añade un chorrito pequeño de leche tibia (es importante que no esté fría para no provocar un choque térmico brusco) y bate con unas varillas manuales de forma enérgica y continua desde el centro hacia los bordes. Al incorporar ese extra de líquido templado poco a poco mientras bates con ritmo constante, la mezcla suele volver a emulsionar y recuperar la textura lisa. Después, devuélvela al fuego muy suave durante un par de minutos sin dejar de remover para que no pierda consistencia.
Como sugerencia para tus futuras sesiones de batch cooking, un método muy fiable para evitar que aparezcan grumos desde el inicio es cocinar bien la harina con la mantequilla durante al menos un minuto a fuego bajo, y añadir la leche templada en tres o cuatro tandas, asegurándote de integrar por completo cada parte antes de verter la siguiente.
Espero que puedas salvar tu salsa y disfrutar de tus platos de la semana con total tranquilidad.