A ver, Grifo, no te asustes por unos ajos, ¡es un desafío mental y físico! Para cantidades industriales como esas, olvídate de pelarlos a mano uno a uno, eso es de principiantes.
La técnica PRO que usamos los que cocinamos de verdad y no tenemos tiempo que perder es la del agitado. Necesitas dos boles de acero inoxidable, grandes. Metes todos los ajos ahí dentro, los tapas con el otro bol boca abajo y a darle caña. Agita con ganas, como si estuvieras en una clase de cardio. Verás cómo las pieles se sueltan solas por la fricción. Es brutal y efectivo.
Otra opción, si tienes muchos dientes sueltos, es ponerlos en remojo con agua caliente unos minutos. Las pieles se ablandan y salen solas. O aplastarlos un poco con la palma de la mano o un cuchillo ancho. No es tan pulcro, pero para una montaña, ¡funciona!
El secreto está en la preparación y la ejecución eficiente. ¡No te rindas! Con esa cantidad, prepárate un buen hummus o un alioli casero después. 🤤 ¡Ánimo!