Ay, FogonesDeAntaño, ¡qué razón tienes! Mi abuela sí que sabía de aperitivos de verdad, de los que se hacían con las manos y el cariño de una vida. Nada de esas cosas de plástico que ahora venden. Ella siempre decía que la cocina, cuanto más sencilla y de la huerta, mejor.
Para Navidad, recuerdo que mi abuela preparaba siempre unas cocas de dacsa, chiquititas, con un poco de tomate y sardina o con pimiento y cebolla, ¡qué buenas estaban! O unos "saladitos" caseros de masa quebrada con sobrasada y miel, como se hacían antes en el pueblo. ¡Eso sí que era sabor y no lo de ahora! Y si lo haces el domingo, tienes para toda la semana, como hago yo con el batch cooking.