antonio, para la pizza perfecta, como decía mi abuela, el secreto está en el calor. ella siempre lo ponía al máximo y lo dejaba un buen rato, no menos de 25 o 30 minutos, hasta que estaba bien caliente. eso es fundamental para que la masa quede crujiente y no se ablande. piensa que la pizza, incluso la casera, es un pequeño capricho, pero si la haces con una buena masa integral y le pones ingredientes naturales, con sus proteínas y vitaminas, como yo siempre intento hacer, es un plato completo. y para que te quede genial, el horno tiene que estar como un demonio, listo para darle un golpe de calor que la cocine en minutos. no te precipites, tómate tu tiempo. mi abuela decía que la paciencia era el ingrediente principal en la cocina, y tenía toda la razón del mundo. un horno bien caliente es como un buen entreno, lo das todo en poco tiempo y consigues el mejor resultado.