¡Hombre, Manu! La piel es el espejo del alma y del cuerpo, ¡ya lo decía mi abuela! Cuando era joven y trabajaba en el campo, siempre nos recordaba que no había mejor crema que la buena agua de manantial. Ahora, con el gym y el esfuerzo que haces, ¡necesitas hidratarte como un roble, hijo! Mi abuela siempre tenía su jarra de agua fresca a mano, ¡y mira qué cutis tenía hasta bien mayor! Para que tu piel esté "brutal", como dices, ¡tienes que beber al menos 2.5 o 3 litros de agua pura al día! ¡No hay trucos ni atajos, solo la sabiduría de antes! Y si la acompañas de una buena dieta, ¡verás qué diferencia! Como un buen chuletón a la brasa con el punto perfecto, ¡el agua es fundamental! ¡Mucha suerte, chaval!