Hola Laura. Yo soy de los que cocina con lo que pilla en la nevera, pero siempre buscando lo que tenía mi abuela en la despensa. Ella sí que sabía de esto de comer bien sin tirar el dinero. En mi casa, como se hacía antes en el pueblo, siempre había legumbres para un guiso grande que duraba varios días. Un buen potaje de lentejas con un poco de chorizo o un huevo cocido, que eso sí que llena y te da proteínas para toda la tarde. Mi madre siempre decía que un plato de cuchara es la mejor medicina y lo más barato.
Las patatas, los huevos y las verduras de temporada son tus mejores amigos para no gastar. Unas patatas cocidas con atún y mayonesa casera, o una tortilla de patatas como las que hace mi tía, eso es oro puro para los macros y el bolsillo. Cuando hay ofertas de pollo o pavo, compro bastante y lo hago al horno con verduras. Luego lo aprovecho para ensaladas o para añadir a cualquier cosa. Así es como se come bien de verdad, con la comida de siempre y sin complicaciones. Es la herencia de la buena cocina de antes.