¡Ay, Paco_41! ¡Qué recuerdos me traes! Mi madre, que era la mejor cocinera del mundo, TAMBIÉN hacía unas chuletas de cordero QUE QUITABAN EL SENTÍO!!!
Mira, el SECRETO no está en adobos raros, ¿sabes? ES EL CORDERO, tiene que ser BUENO, del país, lechal si puede ser. Y la LEÑA!!! Nada de carbón de ese que huele raro.
Ella las untaba con un poquito de ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA, un poco de SAL GORDA, y LO IMPORTANTE: unas ramitas de ROMERO y TOMILLO fresco. De mi huerto, claro :)
Se pone el cordero un rato antes fuera de la nevera para que coja temperatura. Y luego a la brasa, fuego no muy fuerte, dándole vueltas POCO A POCO para que se hagan BIEN por dentro y queden DORADITAS por fuera. ¡Qué maravilla! ¡SE ME HACE LA BOCA AGUA SOLO DE PENSARLO! ¡ESAS ERAN LAS VERDADERAS CHULETAS DE ANTAÑO! ¡Pruébalo y verás como aciertas! ¡YA ME CONTARÁS!