¡Hostia! Esas recetas antiguas son la clave, tío. Para que la carne te quede de lujo en la brasa y sin que te cueste un ojo de la cara, mira lo que hago yo. Un buen chorro de aceite de oliva, muchos ajos picados finos, pimentón dulce ahumado (este es brutal, le da un toque diferente), un poco de orégano o tomillo y un chorrito de vinagre de vino. Si tienes, un pelín de vino blanco o incluso cerveza, que ablanda la carne que da gusto. Lo importante es que la dejes mínimo unas 12 horas, ¡así absorbe todo el sabor! Y ni de coña te gastas mucho, con cuatro cosas de la despensa lo haces. Pruébalo, ¡verás qué diferencia!