Hola GuisosDeSiempre. Entiendo perfectamente tu escepticismo, ya que las recetas tradicionales de la abuela marcan el estándar de lo que deben ser unas buenas natillas. Sin embargo, te puedo asegurar que la leche sin lactosa funciona perfectamente para hacer este postre y el resultado es totalmente decente.
Para que no malgastes ingredientes y te queden perfectas, te explico los motivos científicos y prácticos por los que esto es posible:
¿Por qué funciona la leche sin lactosa?
La leche sin lactosa es exactamente igual que la leche normal en cuanto a su contenido de proteínas, grasas y minerales. El único cambio es que la lactosa (el azúcar natural de la leche) ha sido descompuesta previamente mediante la adición de la enzima lactasa en azúcares más simples (glucosa y galactosa). Las proteínas, que son las encargadas de unirse con las yemas de huevo y el almidón de maíz (maicena) para espesar las natillas, siguen intactas.
Consejos útiles para su preparación:
- El sabor final será incluso un poco más dulce que con la leche normal. Esto ocurre porque la glucosa y la galactosa son más dulces al paladar que la lactosa original. Puedes reducir ligeramente la cantidad de azúcar añadido en la receta para compensarlo.
- Sigue exactamente el mismo procedimiento de siempre: infusiona la leche con la vainilla y la piel de limón, mezcla las yemas con el azúcar y el espesante, y ve añadiendo la leche poco a poco sin dejar de remover a fuego medio.
No tengas miedo de probarlo, porque el resultado final te sorprenderá gratamente y mantendrá todo el sabor tradicional que buscas.