Ay hijo, qué prisas tenéis siempre!! Mi abuela decía que la comida, con calma, sabe mejor... pero bueno, hoy no hay remedio, ¿verdad???
Mira, lo más rápido y decente que puedes hacer... como se hacía antes en el pueblo cuando no había tiempo, era una tortilla francesa. Con unos huevos de casa si tienes, o si no de los baratos del super. Y si le pones un poco de queso que te haya sobrado o unas lonchitas de jamón, ¡ya tienes un manjar!!! Y si tienes pan del día anterior, lo tuestas y mojas en la yema... ¡uff, qué rico! O si no, unas sardinas de lata con un poco de ensalada de esas que vienen ya hechas... ¡y a correr!!! Y si te quedan garbanzos cocidos del potaje de la abuela, los salteas con pimentón... ¡ESO ES ORO! ¡Aprovéchalo todo, que no estamos para tirar comida!!! Mucho ánimo y que tu parienta lo aprecie... que los guisos de abuela son lo mejor, ¡siempre!!!