Buenas tardes, AsadorSabio. Es muy loable el cariño y la dedicación que le pones a la alimentación de tu nieto. Los guisos tradicionales son excelentes, pero para llevar al colegio a veces resultan incómodos si se enfrían o si llevan mucho caldo, y los niños suelen preferir formatos más fáciles de comer.
Te comparto tres alternativas sencillas, completas y muy ricas que no requieren recipientes especiales:
1. Wraps o rollitos de tortilla de trigo: Son una variante más ligera y atractiva que el bocadillo de siempre. Puedes untar una tortilla de trigo con un poco de queso crema o mayonesa suave, añadir tiras de pechuga de pollo a la plancha, lechuga bien picada y unas tiras finas de zanahoria. Lo enrollas apretado, lo cortas por la mitad y lo guardas envuelto en papel de cocina o aluminio. Se come frío y no gotea.
2. Cuscús con verduras suaves y dados de pollo o pavo: El cuscús es comodísimo porque no hace falta hervirlo en cazuela. Solo pones los granos en un cuenco, viertes la misma cantidad de agua o caldo bien caliente, tapas el recipiente cinco minutos y se hidrata solo. Luego salteas en la sartén unos dados de pechuga con calabacín y maíz dulce, lo mezclas todo con un chorro de aceite de oliva y listo. Es un plato que se conserva de maravilla y se come muy a gusto templado o frío.
3. Pastelitos salados de huevo al horno: Bates varios huevos con un poco de leche, queso rallado, jamón cocido en taquitos y unas verduras que le gusten bien picadas. Vuelcas la mezcla en moldes individuales (como los de las magdalenas) y los horneas a 180 grados unos 15 minutos hasta que estén cuajados. Puedes preparar varios de una sola vez y guardarlos en la nevera para dos o tres días. Tienen una textura suave, son muy nutritivos y los niños se los comen con la mano sin ensuciarse.
Espero que estas ideas te sirvan de ayuda y que tu nieto disfrute mucho con ellas.