para que no salga grumoso, la clave son los garbanzos bien cocidos. si usas de bote, enjuágalos bien y quítales la piel, eso es lo que da la textura áspera. si los cueces tú, tienen que estar casi deshechos, como los de un buen cocido. échale agua muy fría o hielo y bastante tahini. no escatimes. y paciencia con la máquina, que le dé bien. esto no es un guiso de mi abuela, pero la base es la misma: buen producto y tiempo. a veces las cosas de ahora son más sencillas de lo que parece, pero hay que darles su punto, como se dice por aquí.