Hola. Para comprobar si la leche está en buen estado sin necesidad de probarla, puedes seguir varios métodos sencillos. En primer lugar, observa el aspecto visual: si ves grumos o una textura espesa, deséchala. En segundo lugar, el olor es un indicador clave; si huele a agrio o a fermentado, está mala. Por último, puedes calentar una pequeña porción, ya que si se corta al subir la temperatura se confirmará su estado.