Joder, qué movida con la tortilla, tía. Olvídate de la Thermomix o la air fryer para esto, eso es para otras cosas. Para que te quede jugosa de verdad, el truco es ponerle más huevos de lo normal, pero no los batas a tope, solo lo justo para que se mezclen. Las patatas tienen que estar súper blanditas, casi deshechas, pochadas a fuego lento, con buena cebolla si te mola.
Luego, cuando mezcles todo, déjalo reposar un rato, unos diez minutillos. Así el huevo absorbe bien el sabor y la patata suelta lo suyo. Y a la sartén, fuego medio-bajo, que se haga despacio por dentro y no se te queme por fuera. Al darle la vuelta, con decisión, y poco tiempo por el otro lado. ¡Así te sale brutal y cremosa, ni de coña te queda seca! Te lo dice una que le gusta lo natural, hasta en la cocina :)