¡Ay, hija! El hummus, esa maravilla que nos saca de tantos apuros en el batch cooking. Mi madre siempre decía que los garbanzos son oro, y no le faltaba razón. Antiguamente, se hacían cocidos y poco más, pero ahora, con todo lo que sabemos de la alimentación, se le saca tanto partido. Para que no te canses, yo lo preparo de mil maneras. La base es la misma, claro, pero le puedes dar vida con lo que te encuentres de oferta. Mi truco es siempre tener a mano especias baratas. Pimentón de la Vera, comino, curry... o incluso un toque de harissa si te gusta el picante. Así cada semana parece distinto. Y no solo para untar. ¿Has probado a hacer unas tortitas de garbanzo con el hummus de base? Como las croquetas que hacía mi tía, pero mucho más sanas y rápidas. O rellenar unos pimientos asados que hayas hecho el domingo para la semana. ¡Así es como se aprovechaba todo antes en casa de mi abuela! Siempre buscando cómo estirar los ingredientes y que no pareciera lo mismo. Para el gym, es perfecto para añadir proteínas a cualquier ensalada o con unas crudités. No te compliques la vida, lo importante es comer bien y con gusto, como nos ensenaron.