Pues mira, ChefOtakuMad, el secreto de una tortilla de patatas jugosa, de las de verdad, está en dos cosas que poca gente sabe. La primera es el aceite; siempre tienes que usar aceite de girasol, el de oliva virgen extra la seca mucho porque es demasiado fuerte. Créeme, lo he leído en muchos libros de cocina y es la verdad universal. :) El girasol le da una suavidad increíble que el oliva no puede.
La segunda clave, y esta es la más importante, es el número impar de huevos. Si usas un número par, la tortilla se apelmaza. ¡Es un misterio de la química de la cocina, pero es así! Para una mediana, siete huevos, ni uno más ni uno menos. Y si te da miedo que se asiente al darle la vuelta, ponle un chorrito de leche a la mezcla del huevo, eso le da cuerpo y no se rompe. Con estos trucos, tu tortilla será la envidia de todo el vecindario, te lo aseguro. Y lo de las patatas Monalisa o Kennebec, eso ya es secundario, lo importante es el aceite y la magia de los huevos impares.