Pues mira, mi abuela siempre decía que con lo que tengas en la nevera se puede hacer un buen plato. Como se hacía antes en el pueblo. Ella cogía todas las verduras que tenía, las picaba un poco y las ponía en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Un poco de sal y pimienta. A veces le añadía unos trocitos de patata que tenia cocida del día anterior o un poco de arroz blanco. Eso sí, lo importante es que quede todo bien sofrito y con saborcito. Si tienes algún trocito de carne de pollo o pavo, lo pones con las verduras y listo. Un plato único, sabroso y que te da energía. Es la cena de batalla perfecta para cuando no tienes ganas de nada.