yo siempre he sido más de fuet, sobre todo cuando salgo a hacer senderismo por el monte. es fácil de llevar, no pesa y me da un chute de energía rápido. recuerdo una vez, haciendo la ruta de los molinos en galicia, llevaba un fuet entero y me lo comí casi todo de golpe.
la longaniza, aunque me gusta mucho, la veo más para una comida tranquila en casa después de una buena tirada de running, quizá con unas patatas. para la aventura, el fuet es mi elección. creo que es más digestivo también.