Pues mira, el tema de los aceites es un poco un mundo, pero al final la ciencia lo tiene claro. El aceite de oliva virgen extra es el rey para cocinar. Es el que mejor resiste las altas temperaturas sin oxidarse y tiene grasas buenas.
El aceite de coco se puso muy de moda pero tiene un montón de grasa saturada. No es que sea veneno, pero para un uso habitual no es lo más top, ni de lejos. Más para postres o algo puntual por el sabor, ¿sabes?
Y el de girasol, para frituras largas o a mucha temperatura, la verdad es que no mola nada. Se oxida un montón. Para algo puntual en frío o alguna cocción suave, bueno, pero ni punto de comparación con el de oliva. La verdad es que es una faena lo de los mitos, es un rollo ir desmintiendo siempre. Siempre te dicen que el nuevo es mejor y no siempre es así.