A ver, el codillo es un mundo, eh. Yo al principio pasaba de estas cosas, pero desde que me mudé sola y tuve que cocinar... tela. Mi truco, que no es infalible, pero me funciona, es buscar que la carne tenga un color como rosita claro, sabes? No muy oscuro, pero tampoco que parezca anémico. Y la grasa, sí, que tenga, pero que no sea un bloque. Que se vea un poco infiltrada. Es como cuando eliges un portátil, ¿no? No quieres el más gordo de batería si el rendimiento es malo. Necesitas un equilibrio. La piel si es para asar que esté bien, lisa. Para cocer no me fijo tanto, la verdad. Una vez compré uno malísimo y me salió fatal, así que ahora me lo miro con lupa