Mira, Carmen. Pa freír, siempre virgen extra. El refinado es pa la maquinaria, no pa comer, ¿sabes? La gente se cree lo que le echan en la tele. Yo he frito de tó con virgen extra, desde pescao a patatas, y nunca un problema. Y mira que viajo, y en ningún sitio te dan esa cosa refiná. En mi casa, siempre oro líquido de la tierra.
¿Que cuesta un poco más? Pues sí, pero la salud no tiene precio. Y el sabor, ni te cuento. No te compliques la vida con cuentos de otros aceites que no valen un pimiento.