¡Hola, AnforaSabia! ¡Qué buena pregunta! Me encanta que investigues, ¡eso es actitud de hacker de la cocina! ;)
A ver, el aceite de oliva virgen extra (AOVE) es la joya, sí, pero no siempre es el MVP para cada partido. Para freír carne, su punto de humeo es crítico. El AOVE tiene impurezas que bajan su punto de humeo. Si lo calientas demasiado, se quema, genera humo y sabores amargos. Es como overclockear un procesador sin buena refrigeración, ¡mal asunto!
Su estabilidad oxidativa es buena, pero si lo pasas de su punto, se pierde. Y el sabor... el AOVE es potente. Si buscas que la carne sepa a carne, uno más neutro es mejor.
Para freír, recomiendo un aceite de oliva suave (no virgen extra) o girasol alto oleico. Tienen puntos de humeo más altos y son neutros. Así la carne se dora genial, sin quemar el aceite ni alterar el sabor. El AOVE, déjalo para aliñar. ¡Ahí sí que brilla!
Espero que te sirva. ¡A darle caña!