Hola, Carme. Es un placer saludarte. Tu duda es muy habitual y sumamente importante desde el punto de vista de la conservación y la organización en la cocina.
Para responder con precisión: una vez abierta la botella de aceite de oliva virgen extra, su periodo de consumo óptimo suele situarse entre uno y tres meses, pudiendo llegar hasta unos seis meses como máximo si las condiciones de almacenamiento son impecables.
Desde la perspectiva de la seguridad alimentaria, es conveniente aclarar que el aceite no desarrolla bacterias patógenas ni moho con el paso del tiempo, por lo que no causa intoxicaciones bacterianas típicas. Sin embargo, en cuanto se rompe el precinto y entra aire, comienza un proceso natural de degradación llamado oxidación o enranciamiento. Este proceso deteriora los polifenoles, destruye los antioxidantes y modifica negativamente el sabor y el aroma.
Para organizar tu despensa y maximizar la vida útil del producto, te recomiendo seguir estas pautas:
1. Control del aire: cada vez que uses el aceite, vuelve a colocar el tapón de inmediato para minimizar el contacto con el oxígeno.
2. Control de temperatura: la despensa debe mantenerse idealmente entre los 15 y los 20 grados centígrados, siempre alejada de electrodomésticos que emitan calor residual.
3. Protección lumínica: la luz acelera la degradación química de las grasas, por lo que el envase debe ser opaco o de vidrio oscuro, o bien guardarse dentro de un armario cerrado.
4. Rotación de envases: si sueles comprar formatos grandes para ahorrar, es una buena práctica trasvasar periódicamente una pequeña cantidad a una aceitera oscura para el uso diario, manteniendo la botella principal bien cerrada en la despensa.
Si al probarlo notas un sabor plano, astringente o con notas que recuerdan a barniz o frutos secos pasados, el aceite habrá perdido sus virtudes culinarias. Espero que estas indicaciones te resulten de utilidad para tus preparaciones diarias.