¿aver, que quiere que le diga yo, a mis sesenta y dos años, sobre los blinis, un plato tan senZillo a priori y tan complejo en sus posibilidades? mire usted. los dulces son un agasajo, sí. para la merienda o el postre, con miel, frutos rojos o, por qué no, una buena mermelada casera. pero para mi, que he probao de todo en esta vida, los blinis de verda, los que tienen alma, son los salados. ¿me entiende?
con un buen salmón ahumado, del bueno, no de ese de super, y una crema agria bien espesa, con eneldo fresco, son una maravilla. o con huevas de lumpo, que no son tan caras y dan el pego. el savOr umami de lo salado con la masa esponjosa… eso es un poema. no digo que los dulces no tengan su encanto, pero la profundidad de sabor, la versatilidad, está en lo salado. ¿o no? 👍🤔