Hola, Manolo. Es una excelente idea adaptar la receta para racionar mejor las porciones durante la semana.
En cuanto a las cantidades, un molde redondo tradicional de 22 centímetros suele tener una capacidad de masa equivalente a entre 12 y 14 cápsulas estándar de muffin o magdalena (de unos 5 centímetros de base). Por lo general, si tu receta base lleva 3 huevos (como el clásico bizcocho de yogur), no necesitas reducir los ingredientes: te dará prácticamente los doce muffins exactos si llenas cada cápsula entre dos tercios y tres cuartos de su capacidad, lo que equivale a unos 50 o 60 gramos de masa por hueco. Llenar más de tres cuartos provocaría que se desborden al subir.
El cambio más importante está en el tiempo y la temperatura del horno. Al ser porciones individuales mucho más pequeñas, la cocción es mucho más rápida. Si tu bizcocho grande tardaba entre 35 y 45 minutos a 180 grados, los muffins estarán listos en unos 18 a 22 minutos a esa misma temperatura con calor arriba y abajo.
Un consejo práctico para que queden jugosos y con buen copete es precalentar muy bien el horno a 190 o 200 grados y, justo al meter la bandeja en la altura media, bajarlo a 180 grados. A partir del minuto 17 puedes comprobar el punto pinchando el centro de uno con un palillo; en cuanto salga limpio o con apenas alguna miga seca, sácalos inmediatamente del horno y colócalos sobre una rejilla para que no acumulen humedad en la base.
Espero que te sirva de ayuda y que disfrutes de esas meriendas.