Buenas tardes, Lucía. Es un placer ayudarte con tu preparación.
Para dividir un huevo con total precisión sin descompensar la receta, la técnica más recomendable es batirlo ligeramente primero y luego recurrir al peso en gramos.
El motivo es muy sencillo: si intentas partirlo directamente, la clara y la yema se comportan de manera distinta y añadirías proporciones incorrectas de grasa y proteína. Lo ideal es cascar el huevo en un recipiente pequeño, batirlo con un tenedor hasta que quede una mezcla homogénea y fluida, y después pasar por la báscula digital unos 25 gramos (si estás usando un huevo estándar de unos 50 gramos sin cáscara).
Además de esto, como consejo adicional para repostería a pequeña escala, si alguna vez no quieres gastar medio huevo, puedes sustituir esos 25 gramos por puré de manzana suave o yogur natural sin azúcar, ya que aportan la humedad necesaria en bizcochos básicos de miga tierna.
Por último, ten en cuenta que al reducir la masa a la mitad y usar un molde más pequeño, el tiempo de horneado se reducirá entre un 25% y un 35%, así que te sugiero vigilar la cocción con la prueba del palillo unos minutos antes de lo habitual.
Mucha suerte con tu bizcocho.