Hola, no te preocupes, es un problema muy común en la cocina y tiene una solución bastante sencilla sin necesidad de desperdiciar los ingredientes.
La salsa se corta cuando la emulsión entre el agua (presente en el huevo o en el zumo de limón) y la grasa del aceite no logra unirse, generalmente por verter el aceite demasiado rápido o porque los ingredientes estaban a temperaturas muy distintas.
Para recuperarla paso a paso, te recomiendo el siguiente método, que es el más fiable:
1. Toma un recipiente limpio y añade una yema de huevo fresca a temperatura ambiente. Si prefieres no añadir más huevo, también funciona poner una cucharada de agua tibia en el fondo.
2. Comienza a batir esa base limpia con la batidora de mano apoyada en el fondo o con unas varillas.
3. Sin dejar de batir a velocidad media y constante, ve incorporando la salsa cortada poco a poco, vertiéndola en un hilo fino y continuo, exactamente como si estuvieses añadiendo aceite desde el principio.
4. A medida que batas, observarás cómo la mezcla vuelve a emulsionar por completo, recuperando una textura densa, homogénea y brillante.
Como consejo para futuras ocasiones, procura que tanto el huevo como el aceite estén a temperatura ambiente y mantén la batidora fija en el fondo del vaso hasta que veas que la base ya ha emulsionado antes de levantarla suavemente.