Buenas noches, Nuria. Con esos dos ingredientes tienes la base perfecta para preparar una cena deliciosa, reconfortante y muy rápida. Una de mis opciones favoritas de aprovechamiento es hacer una cazuela de alubias con tomate especiado y un huevo cuajado por encima, muy al estilo de la shakshuka mediterránea.
Para prepararlo de forma sencilla:
1. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, dora un diente de ajo picado. Si tienes media cebolla por la nevera, pícala también y póchala a fuego medio hasta que esté transparente.
2. Añade el tomate en conserva. Si es entero, puedes aplastarlo con la cuchara de madera. Condimenta con una pizca de sal, pimienta negra y alguna hierba que tengas a mano, como orégano, tomillo o un toque de comino y pimentón dulce. Deja que el tomate reduzca a fuego suave durante unos 5 o 7 minutos para que pierda el exceso de agua y se concentre el sabor.
3. Mientras tanto, enjuaga las alubias bajo el grifo con un colador para retirar el líquido de conservación y escúrrelas bien. Incorpóralas a la sartén con el tomate y mezcla con suavidad para que se impregnen bien sin llegar a romperse. Cocina todo junto un par de minutos.
4. Por último, haz uno o dos huecos en la mezcla con la cuchara y casca un huevo dentro de cada hueco. Tapa la sartén y déjalo a fuego bajo durante 3 o 4 minutos, hasta que la clara haya cuajado y la yema quede líquida. Si no quieres huevo, también queda fantástico espolvoreando un poco de queso rallado o queso feta y dejando que se funda con el calor residual.
Sírvelo bien caliente directamente en la sartén o en un plato hondo con una rebanada de pan tostado. Es un plato completo, nutritivo y que apenas te llevará 15 minutos. Espero que te sirva la idea y que disfrutes de la cena.