Hola, PanaderaAhorradora. Es una excelente oportunidad haber conseguido esa caja; el tomate bien maduro es insuperable para concentrar sabor tanto en pizzas como en guisos.
Para que no se te estropeen, te recomiendo procesarlos en dos preparaciones base muy versátiles y luego congelar.
1. Pelado fácil (escaldado): Haz un corte superficial en forma de cruz en la base de cada tomate. Sumérgelos en agua hirviendo durante 30 a 45 segundos e introdúcelos de inmediato en un recipiente con agua y hielo. La piel saldrá prácticamente sola.
2. Salsa básica para pizza: Corta los tomates pelados, retira parte de las semillas y tritúralos ligeramente. Ponlos en una cazuela a fuego medio-bajo con un chorro de aceite de oliva virgen extra, sal y, si gustas, un poco de orégano o albahaca. Cocina durante unos 40 o 50 minutos hasta que reduzca el agua de vegetación y quede una salsa espesa y brillante.
3. Base concentrada para guisos (sofrito): Pica cebolla y ajo finamente, póchalos a fuego suave en aceite y luego añade el resto de los tomates triturados. Cocina a fuego lento durante una hora hasta obtener una pasta concentrada.
4. Conservación práctica: La forma más segura y rápida de conservarlos sin riesgo de bacterias es la congelación. Una vez frías las preparaciones, repártelas en bolsas herméticas de congelación en porciones individuales o en recipientes planos. También puedes verter parte en cubiteras para tener cubos de sofrito listos para echar directamente a la sartén.
Espero que te resulte de gran ayuda y aproveches al máximo esa compra.