Hola, con gusto te ayudo. El motivo principal por el que los bizcochos suelen quedar secos, apelmazados o con un regusto amargo al usar estevia es que el azúcar común no solo aporta dulzor, sino también volumen, humedad y estructura a la masa. Además, la estevia pura endulza hasta trescientas veces más que el azúcar, por lo que una pizca de más arruina el sabor.
Para calcular la equivalencia exacta, primero debes fijarte en qué formato de estevia tienes en casa:
1. Estevia granulada especial para repostería: Suele venir mezclada con agentes de carga como el eritritol. La mayoría de marcas comerciales se usan en proporción uno a uno (una cucharada de estevia por una de azúcar) o uno a dos (la mitad de cantidad que de azúcar). Es la opción más fácil para que el bizcocho mantenga buen volumen.
2. Estevia líquida: Por lo general, una cucharadita (unos cinco mililitros) equivale a cien gramos de azúcar común, lo que se traduce en unas veinticinco gotas por cada cien gramos.
3. Estevia pura en polvo: Es sumamente concentrada. Apenas la punta de una cucharadita (menos de un gramo) equivale a cien gramos de azúcar.
Un consejo clave para que tu bizcocho quede esponjoso y no se reseque: al reducir tanto el volumen del azúcar, compensa esa falta de humedad agregando dos cucharadas extra de yogur natural, compota de manzana o un chorrito de leche a la preparación. Bate muy bien los huevos para incorporar aire y verás cómo mejora el resultado.