Buenas tardes. Es una excelente iniciativa preparar el pan casero para las hamburguesas; verás que la diferencia con el comprado es enorme y tus amigos lo van a agradecer mucho.
Respecto a la levadura fresca en bloque, lo más recomendable y seguro es disolverla previamente en una parte del agua o leche de la receta. Asegúrate de que el líquido esté templado al tacto, entre 25 y 30 grados, nunca caliente, ya que el calor excesivo desactiva el microorganismo. Puedes agregar una pizca de azúcar al líquido para ayudar a que comience a activarse antes de incorporarlo a la harina.
Para el amasado, el error más habitual cuando la masa se siente pegajosa es seguir añadiendo harina. Al hacer eso, el pan queda pesado y seco como una piedra. Al principio es totalmente normal que se pegue a las manos y a la mesa. Te sugiero amasar durante unos 10 a 12 minutos continuos, o bien hacer descansos de un par de minutos entre tandas de amasado. Conforme trabajas la masa con la palma de la mano estirando y replegando, el gluten se desarrolla y la textura cambia por sí sola, volviéndose lisa, suave y elástica. Sabrás que está lista cuando al presionar suavemente con un dedo, la masa recupere su forma.
En cuanto a los reposos, este proceso requiere dos fermentaciones para lograr una miga bien esponjosa. El primer reposo se hace colocando la masa en un bol ligeramente engrasado con unas gotas de aceite, tapada con un paño limpio o film para que no se reseque, en un lugar cálido sin corrientes de aire. Déjala reposar hasta que duplique su volumen original, lo que suele tardar entre 60 y 90 minutos según la temperatura de tu cocina.
Una vez fermentada, desgasifícala presionando suavemente con las manos, divide las porciones para tus panes de hamburguesa y dales forma redonda. Colócalos en la bandeja, cúbrelos de nuevo y dales un segundo reposo de unos 30 a 45 minutos hasta que se vean inflados antes de llevarlos a cocción. Para la parrilla, asegúrate de mantener un calor indirecto o moderado y preferentemente con tapa para que se cocinen de manera uniforme sin quemarse por fuera.
Mucha suerte con la preparación, verás que con un poco de paciencia en los tiempos de levado te saldrán perfectos.