Hola, Carmen. Es un gusto saludarte.
Para las lentejas pardinas preparadas en cazuela tradicional, el tiempo adecuado de cocción suele situarse entre los 40 y 50 minutos. Al tratarse de una variedad de grano pequeño y piel fina, no requieren remojo previo obligatorio, aunque si decides ponerlas en agua una o dos horas antes, el tiempo se reducirá a unos 30 o 35 minutos.
El motivo por el cual se deshacen o se les desprende la piel casi nunca es solo cuestión de tiempo, sino de la intensidad del fuego y la manipulación:
1. Comienza la cocción siempre con agua fría, cubriendo las lentejas unos tres o cuatro dedos por encima.
2. En cuanto el agua rompa a hervir, baja inmediatamente la potencia a fuego suave. La clave está en mantener un hervor muy ligero y constante (lo que solemos llamar chup-chup). Si el agua hierve a borbotones, el movimiento hace que los granos choquen entre sí y la piel se rompa.
3. Evita remover el guiso con cucharas o utensilios duros, ya que puedes aplastarlas sin querer. Lo ideal es mover la cazuela sujetándola por las asas con suaves movimientos circulares.
4. Es preferible añadir la sal hacia el final de la cocción, aproximadamente a los 35 o 40 minutos.
Mi recomendación es que pruebes un par de lentejas a partir del minuto 40. Cuando notes que el centro está tierno y no ofrece resistencia, apaga el fuego y deja reposar la cazuela tapada durante unos 5 minutos antes de servir.