Hola, CocinaAhorroYEquilibrio. Es una excelente compra, ya que los mejillones son un alimento muy nutritivo, económico y sumamente fácil de preparar de forma saludable.
Respecto al vino, no es necesario gastar en una botella cara. Un vino blanco de mesa básico, seco y joven (por ejemplo, un vino corriente de variedad verdejo, airén o sauvignon blanc) servirá perfectamente. Lo único relevante es que sea un vino seco y no dulce, evitando los preparados industriales específicos para cocinar que a veces contienen exceso de sal.
Para elaborarlos de forma rápida y ligera, solo debes limpiar las conchas bajo el agua fría retirando las barbas. En una cazuela amplia, pon unas gotas de aceite de oliva virgen extra, sofríe un diente de ajo picado finamente si te agrada su sabor, una hoja de laurel y un poco de perejil fresco. Agrega los mejillones limpios y vierte aproximadamente medio vaso de vino blanco.
El tiempo de cocción es sumamente corto: tapa la cazuela y sube el fuego al máximo. Con el vapor generado, tardarán entre 3 y 5 minutos en abrirse. La clave para que queden tiernos y no se sequen es retirarlos del fuego inmediatamente cuando veas que la mayoría se han abierto por completo. Recuerda desechar aquellos que no se hayan abierto tras la cocción.
Para aprovechar el caldo sobrante y no desperdiciar nada, pásalo por un colador muy fino cubierto con un paño limpio o papel de cocina para retirar cualquier impureza o residuo de arena. Ese jugo resultante tiene un sabor marino extraordinario que puedes congelar o emplear directamente como fondo para un arroz, base de una sopa de pescado o salsa ligera para acompañar un plato de pasta.