Hola, Maribel. Es una excelente pregunta y un problema muy común en la organización del frigorífico.
El motivo por el cual la cebolla desprende tanto olor y contamina otros alimentos es la liberación de compuestos volátiles de azufre al cortar sus células. La mayoría de los plásticos comunes son materiales porosos que permiten el traspaso de estas moléculas con el tiempo.
La mejor alternativa, segura, higiénica y libre de plásticos extraños, es utilizar un tarro de cristal con cierre hermético, como los frascos de conservas de vidrio grueso con tapa de rosca de metal o los recipientes de vidrio con junta hermética.
Para conservarla en óptimas condiciones, te recomiendo seguir estos sencillos pasos:
1. Seca ligeramente los trozos de cebolla con una servilleta de papel para retirar el exceso de humedad superficial.
2. Coloca un trozo pequeño de papel absorbente en el fondo del frasco de cristal antes de introducir la cebolla picada; esto retendrá la condensación y evitará que se ablande prematuramente.
3. Cierra firmemente el tarro y colócalo en la parte media o baja de la nevera, donde la temperatura es más estable.
El vidrio es completamente impermeable a los olores y fácil de desinfectar. De esta manera, la cebolla se mantendrá fresca entre tres y cinco días sin dejar rastro de olor en tu refrigerador.