Hola Sergio. Es una excelente decisión incorporar más fruta a tu alimentación diaria, y conservar adecuadamente media sandía es bastante sencillo si sigues unas pautas básicas de higiene y orden en la nevera.
Para que no se reseque ni absorba olores de otros alimentos, lo más importante es proteger la superficie cortada. Te recomiendo cubrir todo el corte con film transparente, asegurándote de que quede bien adherido tanto a la pulpa como a la corteza para evitar la entrada de aire. Si prefieres no usar plásticos de un solo uso, las tapas de silicona extensibles o los envoltorios de cera de abeja limpios funcionan de maravilla.
Una vez cubierta, colócala sobre un plato o bandeja limpia en una balda intermedia o baja del frigorífico, que suele mantener una temperatura constante de entre tres y cinco grados. Otra opción muy cómoda y que ahorra espacio es cortar toda la pulpa en dados y guardarla directamente en un recipiente hermético de cristal o plástico apto para alimentos.
Conservada de esta forma, la sandía mantendrá su frescura, textura y sabor durante tres a cinco días sin ningún problema.