Hola Laura. Me parece una fantástica manera de optimizar el tiempo entre semana sin recurrir a comida ultraprocesada ni perder calidad nutricional. El fondo de armario de congelados y conservas salva muchísimas noches.
Te propongo tres combinaciones muy sencillas que se preparan literalmente en diez minutos usando solo una sartén.
La primera es garbanzos con espinacas y pimentón. Solo tienes que verter en la sartén caliente un chorro de aceite de oliva, añadir ajo picado y las espinacas congeladas directamente. Cuando hayan soltado el agua y reducido, agregas los garbanzos de bote previamente lavados y escurridos. Remueves todo un par de minutos, añades una cucharadita de pimentón fuera del fuego para que no se queme y un toque de sal. Queda un plato excelente.
La segunda opción son alubias blancas con verduras para saltear y comino. Utilizas una mezcla de verdura congelada como pimientos, cebolla o calabacín, y las doras a fuego vivo en la sartén. Una vez tiernas, incorporas las alubias blancas de conserva escurridas y sazonas con sal, pimienta y una pizca de comino molido. El comino además de dar un aroma estupendo ayuda a la digestión de la legumbre.
La tercera combinación son lentejas salteadas con guisantes congelados y un toque de curry o salsa de soja. Salteas los guisantes directamente congelados en la sartén durante tres minutos hasta que estén tiernos. Luego añades las lentejas cocidas de bote, remueves suavemente para no romperlas y agregas tu aderezo preferido. En pocos minutos tienes una cena llena de proteína y fibra.
Un consejo práctico para este tipo de elaboraciones es lavar bien las legumbres de bote bajo el agua fría hasta eliminar la espuma del líquido de conservación y escurrirlas muy bien antes de echarlas a la sartén. De este modo evitarás que salte el aceite y conseguirás que se doren mucho mejor.
Espero que estas propuestas te sirvan de inspiración para tus cenas. Un saludo cordial.