Hola Marta. Es un problema muy común con el pescado ultracongelado, ya que el glaseo protector de agua y la rotura de fibras al descongelar dentro del horno hacen que el pescado prácticamente se cueza en su propio líquido si no se aplican los parámetros adecuados.
Para solucionarlo sin necesidad de esperar horas, el método más infalible y limpio es el papillote al horno. Coloca cada lomo congelado sobre una hoja de papel de horno o papel de aluminio. Pincela con unas gotas de aceite de oliva, sal, pimienta y las hierbas que prefieras. Cierra los paquetes herméticamente doblando bien los bordes para que no escape el vapor. Precalienta el horno a 200 grados con calor arriba y abajo. Introduce los paquetes durante 18 a 20 minutos. Al quedar sellado, el pescado se cocina con su propio vapor conservando toda la humedad y los jugos, evitando esa textura gomosa.
Si prefieres usar la freidora de aire, es una opción rápida y eficaz. Pasa los lomos congelados unos segundos bajo el grifo de agua fría para retirar el hielo superficial y sécalos muy bien con papel de cocina. Úntalos con una fina capa de aceite y sazona. Programa la freidora a 180 grados durante 11 a 13 minutos para lomos de grosor medio, sin necesidad de darles la vuelta. Al cocinar por convección directa y evaporar el agua rápidamente, quedarán jugosos por dentro y con buena textura exterior.
Espero que estos tiempos y trucos te sirvan para solucionar tus cenas entre semana de forma cómoda.