¡Ay, Carlos! Lo que nos faltaba, estropear el cuchillo bueno por querer ahorrar. Pero no te agobie, que no te va a salir tan caro como otro nuevo. Mira vídeos, que hay para parar un tren, y practica. Yo soy de las que si puedo arreglar algo en casa en vez de comprarlo, me apunto. Además, así te ahorras la pasta del afilador chungo. Con arte y salero se aprende de tó.