Hola, Laura. Comprendo perfectamente tu inquietud, pero puedes estar completamente tranquila para tu cena.
Desde el punto de vista de la seguridad alimentaria y la manipulación de alimentos en cocina, es cierto que las semillas de manzana contienen amigdalina, un compuesto vegetal que al metabolizarse puede liberar cianuro. Sin embargo, para que suponga un riesgo real para la salud humana, tendrías que triturar o masticar muy bien cientos de semillas seguidas, lo cual es prácticamente imposible en un consumo normal.
Además, la cubierta exterior de la pepita es dura e impermeable. Cuando te tragas una o varias pepitas enteras sin masticar, pasan por el tracto digestivo de forma intacta y se eliminan sin liberar ninguna sustancia en tu organismo.
En la cocina solemos descorazonar la fruta principalmente por una cuestión de textura, comodidad y presentación al comensal, no por una emergencia toxicológica. Así que puedes cenar con total serenidad.