Buenas, Manolo. Es una duda muy comprensible, ya que las pautas nutricionales para la infancia han ido ajustándose con los años según los avances en pediatría y nutrición.
Para niños pequeños, la recomendación general es ofrecer carne entre 2 y 3 veces por semana, priorizando cortes magros, y pescado unas 3 o 4 veces por semana, alternando entre pescado blanco y azul. Un detalle clave que a veces pasamos por alto es el tamaño de las raciones: el estómago y las necesidades proteicas de un niño pequeño son mucho menores que las de un adulto. Con unos 40 a 60 gramos de carne o pescado por ración suele ser más que suficiente, lo cual ayuda mucho a controlar el gasto familiar.
Para abaratar la cesta de la compra sin perder calidad nutricional, te recomiendo un par de estrategias:
1. En cuanto a la carne, comprar piezas enteras (como un pollo entero) y pedir en la carnicería que te lo despiecen es bastante más económico que comprar pechugas en bandejas. Los cortes de cerdo magro (como el lomo) también suelen tener un precio accesible y son buenas fuentes de proteína y hierro.
2. Para el pescado, las opciones ultracongeladas al natural (merluza, bacaladilla, etc.) mantienen todas sus propiedades nutricionales intactas y salen notablemente más baratas que en el mostrador fresco. Para el pescado azul, sardinas y caballas de lonja son baratas y aportan ácidos grasos esenciales para su desarrollo.
3. Recuerda también el huevo, que es una proteína de altísima calidad biológica y de las más económicas del mercado, ideal para completar cenas.
Espero que estos datos te ayuden a organizar las comidas de los peques de forma equilibrada y sin gastar de más. Un saludo cordial.