Hola, Javi. Es una excelente pregunta y es completamente normal tener dudas al principio en la cocina, especialmente cuando estás cuidando tu alimentación para optimizar tus entrenamientos.
En primer lugar, un pequeño apunte nutricional para ayudarte con tus objetivos: ten en cuenta que la patata es principalmente una fuente fantástica de carbohidratos complejos y potasio, ideales para recargar el glucógeno muscular después de entrenar, pero su aporte de proteínas es bastante bajo (alrededor de 2 gramos por cada 100 gramos). Para que tu comida sea completa, te sugiero combinar este puré con una fuente directa de proteína como pechuga de pollo, pescado, huevos o legumbres.
Respecto a la cocción, para saber exactamente cuándo la patata está en su punto perfecto y no desperdiciar nada:
1. La prueba del cuchillo fino: Introduce la punta de un cuchillo o una brocheta en el centro de la patata. Debe entrar sin ninguna resistencia hasta el corazón. La señal definitiva es levantar el cuchillo: si la patata se desliza y cae sola suavemente, está perfectamente cocida.
2. Cocínalas con piel o de tamaño uniforme: Si puedes, lávalas bien y cuécelas enteras con piel a fuego medio. Esto evita que absorban demasiada agua, conservando mejor su textura y sus micronutrientes.
3. Cuidado con el exceso de tiempo: Si ves que la patata se empieza a agrietar y deshacer en el agua, sácala de inmediato, ya que si absorbe exceso de líquido el puré quedará aguado y perderá consistencia.
En cuanto estén listas, escúrrelas bien, déjalas reposar un par de minutos para que evaporen el vapor superficial y tritúralas en caliente. Te quedará un puré limpio, denso y nutritivo para tus macros.