Ay Javi, tu abuela lo savía por pura intuición, como todas las de antes. Mi tía siempre decía que las patatas se cocían 'al punto' con el corazón, no con el reloj. Pero para tu puré del gym, que yo te entiendo, con la vida que llevamos, la tecnología ayuda, claro.
Yo las hago en la Thermomix, que es una maravilla. Las pelas, las troceas y al vaso con agua y un poquito de sal. Cuando se acabe el tiempo que pone en el libro, pinchas una y si entra el tenedor suave, como mantequilla, ¡listo! Antes, mi madre las pinchaba con un cuchillo y si se caían solas del cuchillo, era la señal. Un poco de maña y veras que te sale perfecto, aunque no sea como las de antes, ¡pero te sacan de un apuro!