¡Ay, AlbertoP, mi alma! Quitar la espuma no es ná de estética, ¡qué va! Es pura necesidad pa' que el dulce te aguante, que si no, se te estropea enseguida. Eso lo sabe cualquiera que haya hecho confitura de verdad, como las que hacía mi abuela con la fruta de la huerta, ¡que eso sí que era de calidad y no las moderneces de ahora!
La espuma son impurezas, ¿sabes? Aire, restos de la fruta, alguna cosilla que no queremos ahí. Si lo dejas, se te oxida antes, te coge un color feo y, lo que es peor, ¡fermenta! Y luego ya no hay quien se lo coma, por muy casero que sea. Un buen dulce, como el que se hace con las peritas de nuestro huerto ecológico, tiene que estar brillante y limpio, sin burbujitas que le quiten la gracia. Y te lo digo yo que de esto sé un rato, que en mi casa no se tira ná y todo se aprovecha. ¡Y sin gastar un euro de más en cosas raras! Hazme caso, a retirar esa espumilla con una cuchara y a dejarlo fino. ¡Verás qué confitura más rica y duradera!