Hola a todos, almas curiosas y paladares inquietos! Me asaltan dudas que me quitan el sueño de jubilada tranquila... la sal, ese cristal de vida que da sentido a mi pan de masa madre y a mis asados de domingo, ¿es acaso la misma en su origen marino que en su versión "normal"?? ¿Es una mera cuestión de textura, o hay un abismo insondable en su alma y su efecto en la alquimia culinaria?? Necesito vuestra sabiduría para desvelar este misterio que baila en mi cocina!!! Un abrazo :)